
José Cancinos / laprensadeoccidente.com.gt
El ceremonial, además de su significado ritual, se convirtió en una declaración política y cultural sobre el presente de los pueblos originarios.
Villagrán Leiva asumió el cargo con un discurso firme y conmovedor que dejó claro que su investidura no será solo un acto simbólico, sino el inicio de un compromiso de vida.
“Investida como Umial Tinimit Re Xelajuj No’j 2025–2026 reafirmo que represento a mi familia, a la Asociación Cultural Pop Wuj, a las personas que me han acompañado a lo largo de la vida y en especial a las que han sido discriminadas, marginadas y excluidas”, expresó, en el Teatro Municipal anoche (domingo 24 de agosto), Villagrán Leiva.
PUEDE INTERESARLE
Q255 mil es el costo del monumento a reina indígena que estará en la alcaldía de Quetzaltenango
Su mensaje se identificó con las luchas históricas de líderes indígenas de Quetzaltenango. “No quiero recordar este día en mi vida como un acto de folklore. Reafirmo un compromiso de vida dispuesta a dar lo mejor y trabajar en acciones que en la actualidad resultan ser de emergencia para la reivindicación de mi identidad maya quiché”, expresó.
Entre esas acciones, destacó un proyecto que consideró impostergable: la promoción de espacios para la enseñanza del k’iche’ y del mam, los dos idiomas maternos de la región que son las huellas vivas de la historia de la Quetzaltenango milenaria.

El discurso de la nueva Umial Tinimit recordó que hace 46 años, visionarios como Rigoberto Quemé Chay (primer alcalde indígena de Quetzaltenango), Ricardo Cajas (exconcejal) y Adrián Inés Chávez (pionero en la preservación de la lengua k’iche’) ya habían advertido de la necesidad de transformar el espacio de la Reina Indígena de Quetzaltenango para que trascendiera de lo ornamental y se convirtiera en una plataforma de lucha del movimiento maya.
“Este espacio debe responder a las luchas de nuestros pueblos, debe ser para que la mujer tenga voz y se lance como sujeto político dentro de un proceso descolonizado”, subrayó Villagrán Leiva.
La ceremonia, a la que asistieron autoridades locales, agrupaciones socioculturales y familiares de Leiva, reforzó la vigencia de una identidad que no se queda en los actos protocolarios, sino que se nutre de los símbolos vivos de la memoria ancestral.
La antesala del evento reconoció las piezas ganadoras de Son y Salutación.
PUEDE INTERESARLE
Exreina indígena, María Imelda Quixtán Oroxom de Chaj cuenta cómo era en el pasado los reinados




