InicioOpiniónMientras las montañas ardían, el alcalde Juan Fernando López en el Taj...

Mientras las montañas ardían, el alcalde Juan Fernando López en el Taj Mahal

Caminar hacia el parque central de Quetzaltenango, viniendo del Calvario, vemos la imponente fachada del edificio Rivera que combina con la construcción del BI, en las tardes, la luz del sol como un cañón de seguidora ilumina las ventanas, en ese preciso momento, pareciera que se estuviera caminando en Berlín Oriental, hermosa ciudad de Xelajú.

Adrián Velásquez/laprensadeoccidente.com.gt

Cuando Quetzaltenango no había crecido tanto, esta ciudad era como un templo, las calles lindas, las aceras brillantes hechas de las piedras provenientes de las canteras de la Pedrera. Qué buenos tiempos, pero siempre hay un final, esta vez no es muy feliz. ¿Por qué? Particularmente responsabilizo a la educación, que es muy precaria, con programas de hace 40 años y maestros sin actualizarse.

La educación aunada a la pobreza, han creado cientos de ciudadanos que se conforman con poder sobrevivir, sumando que no hay oportunidades de acceder a la cultura para lograr ver más allá de esa sobrevivencia.

De eso se ha aprovechado el alcalde Juan Fernando López para embaucar a miles de votantes y ha logrado ser el administrador de una ciudad que podría ser ejemplo de desarrollo, pero que él destruye y depreda lentamente porque su educación, su moral y su visión no le permiten mucho más que eso.

El caso de los concejales de Sacándole Brillo a Xela, que fueron denunciados por la ley de femicidio y que lo secundó Juan Fernando López y su combo de concejales, no es solo contra los tres muchachos, no, es contra todos lo que votaron por ellos, más de 10 mil quetzaltecos, es en contra de toda la ciudad y su espíritu de justa grandeza.

López sólo tuvo 18 mil votos, 8 mil de diferencia. Si Juan Fernando López no contara con el voto de los vendedores de los mercados, microbuseros y fuereños, no hubiera ganado. Y la traición de otros candidatos que fueron financiados por López para inscribirse como candidatos para dividir la opinión y el voto de sus contendientes.

Lo que están sufriendo los muchachos de SBX es un monumento al abuso, a la corrupción y un insulto y bofetada a todos lo quetzaltecos, como sugirió el sacerdote Chema, es tiempo de unirse y echarlo a la calle.

A los abusos de poder de Juan Fernando López se suma la irresponsabilidad porque en Quetzaltenango había unos siete incendios y el tipo decidió huir al Taj Mahal y comer y beber la gastronomía exótica de la India. Xela se quema y su alcalde huye, así es el escenario.

Mientras las montañas ardían, el alcalde Juan Fernando López en el avión degustando finas viandas, además visitará Israel, estará de vuelta después de la Semana Santa… por supuesto, todo pagado por nuestros impuestos.

¿Cómo este tipo logra mantener bajo sus órdenes a la mayoría de concejales? Esta gente está de acuerdo con la destrucción del parque a Benito Juárez, que se la ciudad esté sucia, de que el transporte urbano se mantenga con carros deshechos, de la desorganización de los mercados, que la ciudad no tenga energía eléctrica y ahora agua.

Señores, ¿ustedes no se dan cuenta de lo que son cómplices?

Por bienestar de una ciudad, cambien el rumbo o el castigo será terrible. La sociedad los señalará y sus hijos se avergonzarán por lo que están haciendo.

¿Al final, cuánto dinero les podrá dar en cuatro años? Q300 mil por año, un millón 200 mil los cuatro años. No vale la pena que la historia los juzgue como parias, corruptos y ladrones. Edifiquen y construyan una ciudad digna y hermosa.

Tercera sesión de Concejo de Quetzaltenango se interrumpe por presencia policial

Noticias

spot_img

Quetzaltenango,