El pueblo católico de Quetzaltenango reafirmó este lunes 24 de agosto su devoción por la beata Encarnación Rosal y su deseo de que la Iglesia católica la declare santa.
José Cancinos | laprensadeoccidente.com.gt
La petición cobró fuerza durante la tradicional procesión organizada por el Colegio Encarnación Rosal, como parte de las actividades por los 140 años del fallecimiento de la beata y los 73 años de presencia educativa de la institución en la ciudad.
La actividad comenzó en el colegio, ubicado en la 12 avenida y 3a calle de la zona 1. Desde allí, la procesión avanzó hacia la Parroquia del Espíritu Santo, Catedral, donde la comunidad participó en una misa conmemorativa.
La banda escolar acompañó el recorrido. Un grupo de niñas vestidas de blanco encabezó la procesión y lanzó pétalos de rosas a su paso.
Una petición que llegó al Vaticano

Sara López Martínez, directora del Colegio Encarnación Rosal, explicó que durante marzo, abril y parte de mayo recolectaron firmas entre integrantes de la congregación y devotos de Encarnación Rosal.
La iniciativa buscó expresar ante el Vaticano el deseo de los fieles de que avance el proceso de canonización de la beata quetzalteca.
Según López Martínez, la superiora general de la congregación entregó los folios directamente al Papa. La directora explicó que las firmas representan una muestra de la devoción y el cariño que los quetzaltecos mantienen por Encarnación Rosal.
La petición es concreta: que avance y se concrete la canonización de la beata quetzalteca.
Encarnación Rosal recibió la beatificación en 1997. Desde entonces, su figura permanece vinculada con la identidad religiosa de Quetzaltenango, donde nació y desarrolló parte importante de su vida.
Su legado también continúa presente a través de instituciones educativas y comunidades de fe.
Una memoria que pasa de generación en generación

Para la comunidad educativa, la procesión representa más que una celebración religiosa. Las estudiantes participaron junto con docentes en una tradición que mantiene viva la memoria de Encarnación Rosal y su legado entre las nuevas generaciones.
La jornada también permitió conmemorar los 73 años de trayectoria del Colegio Encarnación Rosal en Quetzaltenango. Durante este tiempo, la institución ha mantenido el nombre y legado de la beata como parte de su misión educativa.
Mientras la procesión avanzaba hacia Catedral, las niñas lanzaban pétalos de rosas. El gesto simbolizó la continuidad de una devoción que ha pasado de generación en generación.
La directora del colegio invitó al pueblo de Quetzaltenango a “orar intensamente” para que la canonización pueda concretarse.
Quetzaltenango mantiene viva la petición

Casi tres décadas después de la beatificación de Encarnación Rosal, los fieles de Quetzaltenango mantienen vigente la petición para que la Iglesia católica la reconozca como santa.
La procesión volvió a reunir a estudiantes, docentes, religiosos y devotos alrededor de una figura que forma parte de la historia religiosa de la ciudad.
Para la comunidad católica altense, la petición continúa: que Encarnación Rosal sea declarada santa y que su legado trascienda las fronteras de Quetzaltenango.





