La tarde del lunes 23 de marzo, el periodista Carlos Benigno Loarca murió a los 88 años en el Hospital Regional del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), en la zona 5 de Quetzaltenango.

José Cancinos / laprensadeoccidente.com.gt
El gremio lo reconoce como el decano del periodismo altense y una de las voces más influyentes del occidente del país.
Durante más de seis décadas, Loarca no solo informó: acompañó, interpretó y narró la vida cotidiana de generaciones de quetzaltecos. Su partida cierra una etapa en la historia de la comunicación local.
Nacido en Quetzaltenango, ejerció el periodismo por más de 60 años sin interrupción. Fundó en 1968 el radioperiódico “Informador Quetzalteco”, que con el tiempo se consolidó como uno de los espacios informativos más longevos y emblemáticos de Guatemala.
LA NOTA DE CARLOS BENIGNO LOARCA
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Desde el micrófono, forjó una relación cercana con su audiencia. Su estilo —sereno, reflexivo y firme— le ganó la credibilidad de miles de oyentes y lo convirtió en referente para periodistas y en compañía cotidiana para su público.
Su hijo, Carlos Loarca, confirmó la noticia e indicó que la familia realizaba los trámites correspondientes en el IGSS.

La familia informó que velarán sus restos a partir de las 11:00 horas en Funerales Reforma y que luego los trasladarán al Cementerio General Municipal, aunque aún definen el horario.
Incluso en sus últimos años, Loarca mantuvo su vocación intacta. Aunque dejó de asistir a cabina, continuó transmitiendo su programa de forma virtual y reafirmó que el periodismo no era solo su oficio, sino su forma de vida.
Durante 14 años, transmitió su radioperiódico en TGQ La Voz de Occidente, donde cada lunes abrió espacio al análisis de la realidad local y nacional, siempre con palabra precisa y compromiso firme.
Hoy, Quetzaltenango despide a una de sus últimas grandes voces. Se va el hombre, pero permanece su legado: una historia contada día a día, con honestidad y pasión. Porque hay voces que no desaparecen… solo se vuelven memoria.
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