La Municipalidad de Quetzaltenango informó recientemente que ya cuenta con los estudios y dictámenes favorables para la construcción de un nuevo edificio, con el cual busca acercar los servicios de salud a la población de escasos recursos.

Mirna Alvarado / La Prensa de Occidente
A través de su página oficial, la Municipalidad de Quetzaltenango dio a conocer, el pasado 12 de marzo, los avances del proyecto de la Clínica San Antonio. Estas instalaciones se ubicarán en el segundo nivel de la Clínica de Odontología del Centro Universitario de Occidente (CUNOC).
Esta obra forma parte de las promesas realizadas por el alcalde durante la presentación de la memoria de labores, el pasado 15 de enero.
La iniciativa busca ampliar la cobertura en salud. Sin embargo, surge en medio de cuestionamientos sobre la priorización del gasto público y la relación institucional entre la comuna y la universidad.
Recientemente, se conoció que autoridades universitarias habrían iniciado el trámite de validación del título profesional del alcalde Juan López.

López Fuentes confirmó que el siguiente paso será realizar una visita técnica al campus universitario, junto a funcionarios municipales, para evaluar el espacio donde se proyecta la obra.
Actualmente, estudiantes de cuarto año de Medicina ya atienden a la población en ese punto, cubriendo parcialmente la demanda de comunidades cercanas.
“Por el momento no se tiene un estimado total de la inversión; sin embargo, se prevé que sea financiada con fondos municipales. También existe la posibilidad de que el proyecto reciba recursos extraordinarios del Consejo de Desarrollo Departamental (Codede)”, indicó César Milián, director del CUNOC.
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El nuevo proyecto se suma a una intervención ejecutada entre 2023 y 2025 dentro del mismo campus: la construcción de clínicas odontológicas financiadas con recursos del Codede.
De acuerdo con registros en Guatecompras, el proyecto fue adjudicado bajo un Número de Operación de Guatecompras (NOG) con un monto base de Q3 millones 999 mil 500. No obstante, al considerar ampliaciones, supervisión y contratos vinculados, el costo total estimado supera los Q5 millones, lo que evidencia fragmentación en el gasto de la obra pública.

La construcción de la Clínica de Odontología estuvo a cargo de la empresa Edifika, una de las constructoras que ha ejecutado proyectos para la municipalidad altense.
Un médico del sistema público local, que solicitó omitir su nombre por temor a represalias, señaló: “El problema no es que se construyan clínicas, sino dónde se priorizan los recursos. Hay puestos de salud que no tienen ni insumos básicos, mientras se invierte en espacios que no necesariamente están en las áreas de mayor necesidad”.
Desde el ámbito académico, un docente vinculado al CUNOC indicó que, aunque estos proyectos pueden fortalecer la formación estudiantil, es necesario garantizar la independencia institucional.
EL alcalde López Fuentes, quien, con el respaldo del Colegio de Ingenieros de Guatemala, pidió al CUNOC el aval de su título como ingeniero.
“La universidad debe cuidar su autonomía. Cuando hay inversión municipal directa dentro del campus, se vuelve indispensable mantener claridad en los procesos para evitar cualquier percepción de condicionamiento”, expresó.
Por su parte, Reina Coyoy, vecina del Valle de Palajunoj, aseguró que en el área rural es complicado acceder a servicios de salud pública. “Aquí seguimos sin atención constante. Para una consulta hay que viajar o esperar jornadas, mientras las inversiones se concentran en la cabecera”, indicó.
Relación institucional bajo cuestionamiento
El contexto se vuelve más sensible tras la reciente solicitud del alcalde López Fuentes, quien, con el respaldo del Colegio de Ingenieros de Guatemala, pidió al CUNOC el aval de su título como ingeniero.

Aunque se trata de un proceso administrativo, la coincidencia con la ejecución de proyectos municipales dentro del campus ha generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés y la necesidad de preservar la independencia entre actores políticos y académicos.
Mientras la municipalidad impulsa proyectos dentro de un campus universitario, persisten brechas en servicios básicos de salud en distintas zonas del municipio. La discusión no solo gira en torno a la necesidad de la obra, sino a si responde a una estrategia integral basada en prioridades territoriales.
En ese contexto, la Clínica San Antonio se perfila no solo como un proyecto de salud, sino como un indicador de cómo se toman decisiones sobre inversión pública en Quetzaltenango.
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