“La droga no solo destruye cuerpos, también despedaza familias”. Bajo esta premisa, Fundación 1 Más para Jesús, llevó a cabo una charla en el Instituto Normal para Varones de Occidente (INVO).

José Cancinos/laprensadeoccidente.com.gt
El encargado de dar su testimonio fue Hanns Myhullot, un misionero y motivador que sobrevivió a una pesadilla marcada por la adicción a la heroína en Francia.
Enfrentó un brutal accidente mientras estaba bajo el efecto de las drogas: perdió ambas piernas, tiene cirugía plástica en el rostro y vive con un clavo en la columna. “Soy un drogadicto en abstinencia. Pero mi historia puede cambiar la historia de otros jóvenes”, dijo.
Myhullot compartió que la sobriedad se mantiene con tres pilares: creer en un Ser Superior, ocupar el tiempo en servir y hacerlo por agradecimiento. Pero fue más allá: lanzó un llamado urgente a los padres, quienes muchas veces se convierten en proveedores antes que guías.
“Las drogas no son el problema. Son la consecuencia de muchos problemas que nacen en la casa. El problema no lo tienen los jóvenes, lo tienen los adultos”, sentenció.
El misionero explicó que la apatía es el primer paso hacia el consumo. “Cuando un joven se vuelve apático, ya cruzó la puerta grande hacia las drogas”, afirmó.
¿Cómo evitar que las drogas lleguen a casa?
5 claves que todo padre debería aplicar:
- Reglas claras: en casa debe haber límites y normas bien definidas.
- Buena comunicación: sin gritos, sin ofensas. Siempre con asertividad.
- Mentiras, nunca: no existe la “mentira piadosa”, enseñar la verdad es vital.
- Tecnología con control: el celular es solo una herramienta, no una forma de vida.
- Congregarse en una iglesia: fortalecer el espíritu en familia puede ser una barrera de protección.
“Hasta hace solo unos años era: Hijo deja el celular ven a comer, ahora es mamá deja el celular dame de comer”, señaló el motivador.
Una jornada de impacto y esperanza
Esta actividad fue posible gracias al dramaturgo quetzalteco Raúl Izas, quien desde hace nueve años colabora con la fundación y gestiona estas charlas en centros educativos. Además de los estudiantes, las pláticas están orientadas también a padres de familia, ayudándoles a identificar señales tempranas de riesgo en sus hijos.
“Las drogas no entran por casualidad a un hogar, entran por las grietas del desinterés, la falta de amor y comunicación”, aseguró Raúl Izas.
Para instituciones educativas interesadas
Contacto WhatsApp: 3001 4720
La Fundación 1 Más para Jesús ofrece estas charlas de forma gratuita a centros educativos e instituciones que deseen prevenir este flagelo.
PUEDE INTERESARLE
Cáncer de pulmón: El asesino silencioso que cobra 1.8 millones de vidas al año




