Quetzaltenango, conocida como la ciudad de la educación en el Occidente de Guatemala, ha sido una de las más afectadas por los recientes bloqueos registrados en distintos puntos del país.

José Cancinos/laprensadeoccidente.com.gt
Así lo afirmó Elizabeth Galicia, representante de la Cámara de Educación para el Occidente, quien hizo un llamado urgente a reflexionar sobre el impacto de estas medidas en el desarrollo educativo y económico.

“Independientemente de quiénes realicen los bloqueos, las repercusiones, pérdidas y atrasos afectan directamente a toda una economía y a miles de estudiantes”, advirtió Galicia, quien recalcó que si bien se respeta el derecho constitucional a manifestar, es necesario buscar formas alternativas de protesta que no perjudiquen a la población.
Durante los días de bloqueos del STEG, decenas de estudiantes que provienen de municipios y departamentos vecinos no han podido asistir a sus clases, especialmente quienes estudian en Quetzaltenango.
Xela es la ciudad que históricamente ha sido el epicentro educativo del suroccidente del país. “Quetzaltenango es su casa de estudio y se ven afectados”, subrayó.
Además, también se reportaron ausencias de docentes que viajan desde otros departamentos, quienes tampoco lograron llegar a sus centros educativos por la obstrucción de las carreteras.
Galicia concluyó que este tipo de acciones deben ser profundamente analizadas antes de ejecutarse, ya que, aunque persiguen causas legítimas, terminan perjudicando a la misma población a la que se busca representar.
La educación, como base del desarrollo de Guatemala, no debe ser un daño colateral.
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