
José Cancinos/laprensadeoccidente.com.gt
El fallecido residía en la zona porque trabajaba en una cantera y era el único sostén económico de su familia.
Los Bomberos Voluntarios llegaron al lugar tras recibir el reporte del hallazgo, pero confirmaron que Hernández ya no tenía signos vitales. El cuerpo mostraba múltiples golpes en la cabeza, lo que generó incertidumbre sobre las causas de su muerte.
La situación cambió cuando la familia y los vecinos solicitaron al Ministerio Público que no levantara el cadáver. Esta decisión impidió esclarecer si Hernández fue víctima de violencia o si sufrió un accidente, como una caída. Como resultado, la investigación oficial no pudo ofrecer claridad sobre lo ocurrido.
Según relataron sus familiares, la última vez que lo vieron con vida fue la tarde del lunes, cuando salió de su vivienda con la intención de cortarse el cabello. No regresó durante la noche y fue hasta el amanecer del martes cuando fue encontrado sin vida.
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Glenda Miranda, su conviviente, visiblemente afectada, pidió apoyo a la población:
«Pedimos ayuda porque no tenemos dinero para enterrarlo. Tenemos tres hijos pequeños, y yo no trabajo. Él era el único que proveía en la casa. Yo solo soy ama de casa.»
Odilia Miranda Miranda, hermana del fallecido, también solicitó colaboración para cubrir los gastos funerarios. Además, reconoció que Hernández tenía problemas con el consumo frecuente de alcohol, lo que podría ser un factor relacionado con su trágico desenlace.
Eugenio Joel Hernández deja un profundo vacío en su familia y genera varias preguntas sin respuesta sobre su fallecimiento.
Mientras su esposa y sus tres hijos enfrentan el dolor y la incertidumbre, la comunidad se une para brindarle una sepultura digna al trabajador que partió en circunstancias que nunca podrán aclararse.
La familia pone a disposición el número 5127-2287 para quienes deseen solidarizarse con donaciones.




