Las cenizas de Miguel Ángel Asturias volverán a Guatemala el próximo 12 de noviembre. Su familia tomó esta decisión porque ve una pequeña luz de esperanza frente a la violencia y la corrupción que afectan al país.

Así lo explicó Miguel Ángel Asturias Amado, hijo del escritor, en una entrevista con la agencia AFP.
Asturias recibió el Premio Nobel de Literatura en 1967. Sus restos permanecieron en el cementerio Père-Lachaise, en París, desde su muerte en España, en 1974. El escritor falleció a los 74 años a causa de un cáncer.
Guatemala y Francia preparan homenajes de Estado para recordar al autor. El país recibirá sus cenizas el 12 de noviembre y las inhumará el día 15. Un monumento en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias será su última morada.
La familia ve una luz de esperanza en Guatemala
La llegada al poder de Bernardo Arévalo en 2024 influyó en la decisión de la familia. Asturias Amado destacó que el presidente no es corrupto.
Arévalo asumió el cargo pese a los intentos por impedir su toma de posesión. En ese momento, la entonces fiscal general Consuelo Porras impulsó acciones cuestionadas por distintos sectores.
Los críticos de Porras la vinculan con el llamado pacto de corruptos. Este término señala una supuesta red que involucra a políticos, empresarios y miembros del crimen organizado.
Las protestas ciudadanas en defensa de los resultados electorales también influyeron en la decisión familiar. Asturias Amado destacó la unidad que mostraron los guatemaltecos durante esas manifestaciones.
«Creo que existe una lucecita en medio de una oscuridad, de un túnel muy oscuro para Guatemala», afirmó.
El hijo del escritor también lamentó los efectos de la corrupción en el país.
«Venimos de gobiernos corruptos que han destruido Guatemala, nos han matado a todos los futuros dirigentes que podíamos tener (…), todo eso ha hecho que Guatemala haya sufrido mucho», expresó.
El regreso como un acto de justicia

Miguel Ángel Asturias nació el 19 de octubre de 1899 en la ciudad de Guatemala. Fue abogado, novelista, diplomático y periodista. En 1937 fundó el primer radioperiódico del país.
Su hijo considera que la repatriación representa un reconocimiento a su legado.
«Un acto de justicia a lo que es hoy todavía Miguel Ángel Asturias como un escritor universal», señaló Asturias Amado, de 85 años.
También destacó el compromiso del Nobel con los problemas sociales y políticos de Guatemala.
«Mi padre fue un gran escritor, un gran literato, pero a la vez una persona comprometida con Guatemala, comprometida con sus problemas sociales y políticos», añadió.
El exilio marcó la vida del escritor
En 1954, una invasión armada financiada por Estados Unidos puso fin a una década de reformas democráticas en Guatemala. Después de esos hechos, las autoridades despojaron a Asturias de su nacionalidad y prohibieron sus libros.
El escritor tuvo que abandonar el país y vivir en el exilio.
Entre sus obras más conocidas figura El Señor Presidente, publicada en 1946. La novela se inspira en la dictadura de Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó Guatemala entre 1898 y 1920.
También escribió Hombres de maíz (1949), una obra clave de la literatura latinoamericana, y Leyendas de Guatemala (1930), su primer libro publicado, que reúne relatos vinculados con la tradición maya.
Asturias regresó brevemente a Guatemala en 1959, con un salvoconducto. Sin embargo, no volvió a establecerse en el país.
En 1966, un nuevo gobierno le restituyó sus derechos y lo nombró embajador en París.
«El exilio significó separaciones, se sufre mucho», recordó su hijo. Asturias Amado salió de Guatemala durante su adolescencia y se estableció en Argentina.
La familia busca mantener vivo su legado

La repatriación ocurrirá dos años después del anuncio conjunto de la familia y el presidente Bernardo Arévalo.
Asturias Amado considera importante este regreso, aunque reconoce que el Gobierno no ha cumplido muchos de sus objetivos. También advirtió que la corrupción sigue presente en distintas instituciones.
El hijo del Nobel espera que el regreso de las cenizas contribuya a unir a los guatemaltecos.
«Vuelve con la idea de que sea un factor de unidad para Guatemala», afirmó.
Además, pidió impulsar la difusión de la obra de su padre. A su juicio, el país todavía no ha hecho lo suficiente para acercarla a las nuevas generaciones.
Durante los homenajes, la familia colocará tierra de distintas regiones de Guatemala. Este gesto simbolizará la unión entre el escritor y su país.
La repatriación busca recuperar la memoria de Miguel Ángel Asturias y acercar su legado a los guatemaltecos.




