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Los Paracaidistas: 78 años de historia de los hombres y mujeres de la boina negra

Tres décadas después de la primera edición, Los Paracaidistas regresa con una versión corregida y ampliada que reúne la historia, doctrina, símbolos y legado de las unidades de paracaidistas militares del Ejército de Guatemala.

Cultura e Historia | La Prensa de Occidente

A 30 años de la primera edición de Los Paracaidistas, la obra presenta una nueva versión corregida y ampliada. El libro acerca al público guatemalteco a la trayectoria de una de las unidades estratégicas del Ejército de Guatemala.

El coronel Ortega impulsó esta publicación como un aporte a la memoria histórica de la institución armada.

Editorial Palo de Hormigo publicó la primera edición en 1997. Desde entonces, la obra reúne información sobre la evolución, doctrina y legado de los hombres y mujeres que integran las unidades de paracaidistas militares, identificados tradicionalmente por la boina negra.

La nueva edición amplía una investigación que recorre 78 años de historia de la Brigada de Paracaidistas General Felipe Cruz, desde los primeros pasos del paracaidismo militar en Guatemala hasta la organización actual.

Los pioneros del paracaidismo militar

La historia comienza en 1948, cuando René Cuéllar y Plinio Grazioso tomaron la iniciativa de formar la primera escuadra de paracaidistas con personal de la Fuerza Aérea Guatemalteca.

Los pioneros enfrentaron entonces un desafío particular: adaptaron paracaídas de salvamento para realizar los primeros saltos. Su creatividad y determinación marcaron el inicio de una nueva especialidad dentro de la institución militar.

Durante la década de 1960, el primer pelotón de paracaidistas aprovechó equipo que el personal estadounidense dejó en la finca Helvetia. El entonces teniente Benedicto Lucas participó en la instrucción de los primeros elementos.

El teniente Fernando Castillo también aportó al crecimiento de esta especialidad. Su iniciativa permitió multiplicar la formación de paracaidistas, con la Brigada Mariscal Víctor Zavala como uno de los centros de instrucción.

Quetzales, Flechas y Pentágonos

Libros publicados por el Dr. Jorge Ortega Gaytán.

El proceso de crecimiento llevó a formar la primera compañía de paracaidistas, Quetzales, en la base de Retalhuleu. El teniente Arturo Guillermo de la Cruz G. asumió el mando de esta unidad.

Más adelante, la compañía trasladó sus operaciones a la base militar del Puerto de San José, en Escuintla. Los propios paracaidistas trabajaron en la preparación de las instalaciones y construyeron las áreas necesarias para desarrollar sus actividades: cuadras, comedores, almacenes, zona de salto y espacios de entrenamiento.

Después llegaron la compañía de Fuerzas Especiales Flechas y la segunda compañía de paracaidistas Pentágonos. Con estas unidades, el Ejército conformó el primer batallón.

La transformación durante los años 80

La coyuntura de la década de 1980 impulsó nuevos cambios. El Ejército creó un segundo batallón y la Escuela de Paracaidismo Militar, mientras las unidades ampliaban sus capacidades de formación y despliegue.

Posteriormente, los procesos de reducción y reorganización del Ejército llevaron a la desactivación de algunas unidades. La evolución institucional desembocó en la actual Brigada de Paracaidistas General Felipe Cruz.

Una historia de símbolos, relatos y tradición

ORTEGA GAYTÁN.

Los Paracaidistas no se limita a enumerar fechas, nombres y unidades. La investigación también recoge relatos, heráldica, tradiciones y elementos de la mística que rodea a los hombres y mujeres de la boina negra.

La publicación explica el significado de este distintivo dentro de las unidades de paracaidistas militares, consideradas fuerzas de despliegue rápido y de valor estratégico.

También aborda la tradición de la “Hermandad de la Seda”, expresión asociada con quienes superan los cursos de salto y combate aéreo.

Con esta nueva edición, la obra busca conservar una parte de la historia del paracaidismo militar guatemalteco y acercarla a las nuevas generaciones.

Treinta años después de su primera publicación, Los Paracaidistas vuelve con una investigación ampliada que recorre 78 años de historia, desde los primeros saltos hasta la Brigada de Paracaidistas General Felipe Cruz.

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Los Paracaidistas: 78 años de historia de los hombres y mujeres de la boina negra

Tres décadas después de la primera edición, Los Paracaidistas regresa con una versión corregida y ampliada que reúne la historia, doctrina, símbolos y legado de las unidades de paracaidistas militares del Ejército de Guatemala.

Cultura e Historia | La Prensa de Occidente

A 30 años de la primera edición de Los Paracaidistas, la obra presenta una nueva versión corregida y ampliada. El libro acerca al público guatemalteco a la trayectoria de una de las unidades estratégicas del Ejército de Guatemala.

El coronel Ortega impulsó esta publicación como un aporte a la memoria histórica de la institución armada.

Editorial Palo de Hormigo publicó la primera edición en 1997. Desde entonces, la obra reúne información sobre la evolución, doctrina y legado de los hombres y mujeres que integran las unidades de paracaidistas militares, identificados tradicionalmente por la boina negra.

La nueva edición amplía una investigación que recorre 78 años de historia de la Brigada de Paracaidistas General Felipe Cruz, desde los primeros pasos del paracaidismo militar en Guatemala hasta la organización actual.

Los pioneros del paracaidismo militar

La historia comienza en 1948, cuando René Cuéllar y Plinio Grazioso tomaron la iniciativa de formar la primera escuadra de paracaidistas con personal de la Fuerza Aérea Guatemalteca.

Los pioneros enfrentaron entonces un desafío particular: adaptaron paracaídas de salvamento para realizar los primeros saltos. Su creatividad y determinación marcaron el inicio de una nueva especialidad dentro de la institución militar.

Durante la década de 1960, el primer pelotón de paracaidistas aprovechó equipo que el personal estadounidense dejó en la finca Helvetia. El entonces teniente Benedicto Lucas participó en la instrucción de los primeros elementos.

El teniente Fernando Castillo también aportó al crecimiento de esta especialidad. Su iniciativa permitió multiplicar la formación de paracaidistas, con la Brigada Mariscal Víctor Zavala como uno de los centros de instrucción.

Quetzales, Flechas y Pentágonos

Libros publicados por el Dr. Jorge Ortega Gaytán.

El proceso de crecimiento llevó a formar la primera compañía de paracaidistas, Quetzales, en la base de Retalhuleu. El teniente Arturo Guillermo de la Cruz G. asumió el mando de esta unidad.

Más adelante, la compañía trasladó sus operaciones a la base militar del Puerto de San José, en Escuintla. Los propios paracaidistas trabajaron en la preparación de las instalaciones y construyeron las áreas necesarias para desarrollar sus actividades: cuadras, comedores, almacenes, zona de salto y espacios de entrenamiento.

Después llegaron la compañía de Fuerzas Especiales Flechas y la segunda compañía de paracaidistas Pentágonos. Con estas unidades, el Ejército conformó el primer batallón.

La transformación durante los años 80

La coyuntura de la década de 1980 impulsó nuevos cambios. El Ejército creó un segundo batallón y la Escuela de Paracaidismo Militar, mientras las unidades ampliaban sus capacidades de formación y despliegue.

Posteriormente, los procesos de reducción y reorganización del Ejército llevaron a la desactivación de algunas unidades. La evolución institucional desembocó en la actual Brigada de Paracaidistas General Felipe Cruz.

Una historia de símbolos, relatos y tradición

ORTEGA GAYTÁN.

Los Paracaidistas no se limita a enumerar fechas, nombres y unidades. La investigación también recoge relatos, heráldica, tradiciones y elementos de la mística que rodea a los hombres y mujeres de la boina negra.

La publicación explica el significado de este distintivo dentro de las unidades de paracaidistas militares, consideradas fuerzas de despliegue rápido y de valor estratégico.

También aborda la tradición de la “Hermandad de la Seda”, expresión asociada con quienes superan los cursos de salto y combate aéreo.

Con esta nueva edición, la obra busca conservar una parte de la historia del paracaidismo militar guatemalteco y acercarla a las nuevas generaciones.

Treinta años después de su primera publicación, Los Paracaidistas vuelve con una investigación ampliada que recorre 78 años de historia, desde los primeros saltos hasta la Brigada de Paracaidistas General Felipe Cruz.

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