Weimar. La Asociación Alemana de Jueces (DRB) otorgó a Miguel Ángel Gálvez, de Guatemala, el Premio de Derechos Humanos. La ceremonia de entrega tuvo lugar durante la inauguración del Congreso Alemán de Jueces y Fiscales en Weimar.

Redacción/ laprensadeoccidente.com.gt
En su discurso, el presidente de la DRB, Achim Scholz, destacó la especial importancia del premio: reconoce a personas del poder judicial y la profesión jurídica que, «arriesgando su vida, su salud, su libertad personal o asumiendo graves desventajas personales», están comprometidas con la defensa del Estado de derecho.
La atención internacional que recibe la ceremonia también contribuye a la protección de los galardonados en sus países de origen. La libertad y la democracia no deben darse por sentadas, pero vale la pena luchar por ellas, afirmó Scholz.
Con Gálvez, la DRB honra a un juez que ha trabajado incansablemente durante décadas para combatir la corrupción y la impunidad en Guatemala.
Desde que asumió el cargo en 1999, ha desempeñado un papel fundamental en la lucha contra las graves violaciones de derechos humanos. Como juez presidente de un tribunal penal de alto riesgo, dirigió numerosos juicios complejos contra el crimen organizado y la corrupción estatal.

“Miguel Ángel Gálvez Aguilar es uno de los símbolos indispensables de la justicia en Guatemala”, afirmó Iván Velásquez Gómez, exministro de Defensa de Colombia y ganador del Premio DRB de Derechos Humanos 2012, en su discurso de elogio al galardonado de este año. Encarna la lucha contra la corrupción y goza del respeto y la estima de su pueblo.
Velásquez vincula el premio con un mensaje de esperanza para un nuevo comienzo a través del regreso de los jueces exiliados y la reconstrucción de la democracia y el Estado de derecho. Refiriéndose a Guatemala como la tierra de la eterna primavera, concluye con el deseo: “Que Guatemala prospere”.
TEMA DE INTERÉS
Juez guatemalteco nombrado Jurista Global del Año por Northwestern Law
Gálvez agradeció el premio, que, según dijo, también envía un mensaje a los jueces de todo el mundo: “La defensa de un poder judicial independiente debe ser resuelta, combativa y siempre con estricto respeto a la ley”.
También dedicó el premio a todos sus colegas en Guatemala y Centroamérica que, “como yo, viven hoy en el exilio por haber defendido la independencia judicial sin concesiones”. Dirigiéndose a su país, afirmó: “Guatemala no necesita un poder judicial que se adapte a las tendencias políticas. Necesita un poder judicial incorruptible, técnicamente sólido y profundamente consciente de la diversidad de la nación”.

Gálvez alcanzó renombre internacional, en particular por su participación en el enjuiciamiento de los crímenes del exdictador militar Efraín Ríos Montt. Desempeñó un papel fundamental en la preparación del histórico juicio por genocidio, que en 2013 culminó con la primera condena de un exjefe de Estado en Guatemala.
Gálvez también sentó precedentes en la lucha contra la corrupción en las más altas esferas políticas. En el llamado escándalo de La Línea, ordenó el arresto del entonces presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti en 2015. La investigación destapó una extensa red de corrupción y abuso de poder.
Sin embargo, el activismo de Gálvez lo convirtió en blanco de una represión masiva. Fue amenazado, difamado y sometido a presiones políticas. A pesar de los llamamientos internacionales para su protección, se vio obligado a dimitir en 2022.
El Premio de Derechos Humanos de la Asociación Alemana de Jueces se otorga desde 1991.
TEMA DE INTERÉS
Experto de ONU condena ataque contra fiscal Virginia Laparra y juez Miguel Ángel Gálvez




