La Facultad de Música y Artes Visuales de la Universidad Da Vinci rindió un emotivo homenaje al productor, compositor y humanista Karl Cameron Porter, conocido como KC Porter, por su destacada trayectoria profesional.

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Con más de tres décadas de carrera, Porter ha sido una figura clave en el fortalecimiento del vínculo entre la música latina y la industria internacional.
Su visión artística le permitió colaborar con íconos como Selena, Ricky Martin, Luis Miguel, Carlos Santana, Bon Jovi, Celine Dion, Maná y Laura Pausini, entre muchos otros.
Gracias a este trabajo, se consolidó como uno de los arquitectos del sonido que llevó la música latina a escenarios globales.
Ganador de múltiples Premios Grammy y Latin Grammy, KC Porter no solo ha sido reconocido por su excelencia musical, sino también por su firme compromiso con causas sociales y humanitarias.
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A lo largo de su carrera ha promovido el arte como un puente de entendimiento entre culturas.
Durante el acto de reconocimiento, la Universidad Da Vinci destacó el impacto de Porter como referente en la creación de oportunidades para músicos, productores y artistas visuales.
Este homenaje también simboliza la conexión entre una carrera con visión global y el compromiso de la academia guatemalteca de proyectar al mundo el talento local.
El evento reunió a familiares, amigos, organizaciones, medios de comunicación y artistas que, en algún momento, se han visto enriquecidos por el aporte creativo y humano de Porter.

Vínculo profundo con Guatemala
Karl Cameron Porter nació el 27 de junio de 1962 en Encino, California, en el seno de una familia ligada al arte. Su padre, Bob Porter, fue trompetista y compositor de la música para la serie Lassie, mientras que su madre, Marcelyn, trabajó como guionista para I Love Lucy.
En 1970, a los siete años, su familia se mudó a Guatemala, país que marcaría profundamente su sensibilidad artística. Allí aprendió español y se sumergió en la cultura latinoamericana.
Durante su infancia, compartió con músicos locales que lo expusieron a los sonidos de la marimba, géneros latinos tradicionales y también al pop y rock estadounidense.
A los 11 años comenzó a tomar clases de piano, y a los 17 regresó a Estados Unidos para especializarse formalmente en música.
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