InicioDeportesXelajú cayó luchando ante el aliento eterno de su gente y resistieron...

Xelajú cayó luchando ante el aliento eterno de su gente y resistieron juntos

Xelajú tendrá que esperar la Octava Luna porque no pudo revertir el marcador adverso de la ida ante Municipal. Los rojos finalmente pudieron ganar su título 33, luego de caer en las dos finales anteriores de manera consecutiva.

La Octava Luna no llegó, pero Xelajú volvió a demostrar que tiene el corazón de un pueblo entero.

Deportes/ laprensadeoccidente.com.gt

Los chivos del Xelajú llegaron al partido de vuelta contra las cuerdas, tras la derrota 4-1 en la final de ida, pero con la convicción de que podían hacerle daño al rival y revertir el marcador.

Sin embargo, pagaron caro la falta de efectividad y los errores en defensa, pues aunque generaron múltiples ocasiones de gol, solo pudieron anotar en una ocasión, mientras que los rojos aprovecharon las pocas que tuvieron.

Al final, en el Mario Camposeco, los rojos vencieron 1-2 a Xelajú, que no había caído en su casa durante todo el torneo, y se quedaron con la Copa Bienestar, con un marcador global de 2-6.

Para Municipal la tercera fue la vencida, pues sumaban dos finales consecutivas perdidas, hasta que finalmente lograron su título 33.

Un balón que no quiso entrar

La final arrancó con una fiesta total en las gradas del estadio Mario Camposeco, donde la afición confirmó una vez más porque es la mejor de todo el país.

No solo por el apoyo previo al encuentro, sino también después del mismo, pues ya conociendo la derrota, siguieron alentando y agradeciendo el esfuerzo del equipo.

Al inicio del encuentro, se desplegaron dos impresionantes tifos, uno en el graderío Norte y otro en el Sur.

La Luna tendrá que esperar, pero Xela y su pueblo escribieron otra noche de orgullo.

Con este marco único y el aliento de la afición, Roberto Hernández presentó una propuesta ofensiva, en buscar de acortar distancias pronto. Y el planteamiento funcionó, al minuto 14, Manuel Romero abría el marcador para los superchivos, lo que hacía soñar a la afición con la remontada.

Sin embargo, después del 1-0, el gol se le negaría a Xela una y otra vez. El primero en sufrirlo fue Yair Jaén, quien estrelló de manera increíble un balón en el poste. Minutos más tarde, otra jugada clara de gol, no se concretaría para los lanudos.

Cuando parecía que el primer tiempo acabaría con el 1-0, de manera desafortunada Manuel Romero acabaría anotando en su propio arco, para el 1-1. Un balde de agua fría para el equipo quetzalteco.

En la segunda parte, Hernández movió el banquillo con el fin de ser más ofensivos.

Pero de nuevo Xela se estrellaría con la falta de puntería, mientras que los rojos sentenciaron la serie con un gol de José Morales al minuto 57. Era el 1-2 para la visita y el 2-6 en el global.

Pese a la anotación, Xela no renunciaría a buscar el arco contrario e insistió una y otra vez, pero el gol se le negó de manera constante. Lo intentó Joffre Escobar, Steven Cárdenas, Denilson Ochaeta, Yilton Díaz, Harim Quezada, y otros jugadores, pero el balón no entró.

De esta manera finalizó el partido y se esfumó el sueño de la Octava Luna, que tendrá que seguir esperando.

La copa se escapó, pero el amor de un pueblo volvió a llenar el Mario Camposeco.

Las reacciones

Denilson Ochaeta, jugador chivo, que ingresó en la segunda parte para darle más movilidad al equipo, señaló que era una derrota dolorosa, principalmente por la afición.

“Duele mucho, por el aficionado, ver las colas que hicieron desde días antes. Yo le decía a Dios: ‘que sea tu voluntad y al final del día nos lo des por la gente’, pero tampoco podemos enojarnos ni renegar, toda la honra y gloria para Dios”.

El título fue rojo, pero la grandeza volvió a vestirse de superchivo.

Agregó que al final es futbol y se gana y se pierde.

“Hace dos años estábamos celebrando, hoy no, pero primero Dios podamos celebrar. Teníamos dos objetivos, uno lo logramos, que era estar en la Copa Centroamericana, y el segundo no, que era el título”, comentó.

Kevin Ruiz, defensa lanudo, dijo estar triste, pues la afición se merecía el título, y agregó que la institución ha venido haciendo un buen trabajo, pues se está compitiendo a nivel nacional e internacional.

“Tristes porque en el torneo no perdimos ni un partido acá, pero al final solo son números. Debemos pensar en lo que se viene, darle la vuelta a la página”, comentó.

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Al final, en el Mario Camposeco, los rojos vencieron 1-2 a Xelajú, que no había caído en su casa durante todo el torneo, y se quedaron con la Copa Bienestar, con un marcador global de 2-6.

Para Municipal la tercera fue la vencida, pues sumaban dos finales consecutivas perdidas, hasta que finalmente lograron su título 33.

Un balón que no quiso entrar

La final arrancó con una fiesta total en las gradas del estadio Mario Camposeco, donde la afición confirmó una vez más porque es la mejor de todo el país.

No solo por el apoyo previo al encuentro, sino también después del mismo, pues ya conociendo la derrota, siguieron alentando y agradeciendo el esfuerzo del equipo.

Al inicio del encuentro, se desplegaron dos impresionantes tifos, uno en el graderío Norte y otro en el Sur.

La Luna tendrá que esperar, pero Xela y su pueblo escribieron otra noche de orgullo.

Con este marco único y el aliento de la afición, Roberto Hernández presentó una propuesta ofensiva, en buscar de acortar distancias pronto. Y el planteamiento funcionó, al minuto 14, Manuel Romero abría el marcador para los superchivos, lo que hacía soñar a la afición con la remontada.

Sin embargo, después del 1-0, el gol se le negaría a Xela una y otra vez. El primero en sufrirlo fue Yair Jaén, quien estrelló de manera increíble un balón en el poste. Minutos más tarde, otra jugada clara de gol, no se concretaría para los lanudos.

Cuando parecía que el primer tiempo acabaría con el 1-0, de manera desafortunada Manuel Romero acabaría anotando en su propio arco, para el 1-1. Un balde de agua fría para el equipo quetzalteco.

En la segunda parte, Hernández movió el banquillo con el fin de ser más ofensivos.

Pero de nuevo Xela se estrellaría con la falta de puntería, mientras que los rojos sentenciaron la serie con un gol de José Morales al minuto 57. Era el 1-2 para la visita y el 2-6 en el global.

Pese a la anotación, Xela no renunciaría a buscar el arco contrario e insistió una y otra vez, pero el gol se le negó de manera constante. Lo intentó Joffre Escobar, Steven Cárdenas, Denilson Ochaeta, Yilton Díaz, Harim Quezada, y otros jugadores, pero el balón no entró.

De esta manera finalizó el partido y se esfumó el sueño de la Octava Luna, que tendrá que seguir esperando.

La copa se escapó, pero el amor de un pueblo volvió a llenar el Mario Camposeco.

Las reacciones

Denilson Ochaeta, jugador chivo, que ingresó en la segunda parte para darle más movilidad al equipo, señaló que era una derrota dolorosa, principalmente por la afición.

“Duele mucho, por el aficionado, ver las colas que hicieron desde días antes. Yo le decía a Dios: ‘que sea tu voluntad y al final del día nos lo des por la gente’, pero tampoco podemos enojarnos ni renegar, toda la honra y gloria para Dios”.

El título fue rojo, pero la grandeza volvió a vestirse de superchivo.

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“Hace dos años estábamos celebrando, hoy no, pero primero Dios podamos celebrar. Teníamos dos objetivos, uno lo logramos, que era estar en la Copa Centroamericana, y el segundo no, que era el título”, comentó.

Kevin Ruiz, defensa lanudo, dijo estar triste, pues la afición se merecía el título, y agregó que la institución ha venido haciendo un buen trabajo, pues se está compitiendo a nivel nacional e internacional.

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