La tradicional procesión recorrió el centro histórico de Quetzaltenango y reunió a familias y devotos que acompañaron a la patrona de la ciudad en una de las celebraciones religiosas más esperadas de septiembre.

José Cancinos | La Prensa de Occidente
Con fe, solemnidad y tradición, cientos de fieles acompañaron este jueves 24 de septiembre la tradicional bajada de la Virgen del Rosario, una de las celebraciones religiosas más importantes de Quetzaltenango.
La imagen de la Virgen del Rosario, patrona de Quetzaltenango, salió en procesión por las calles del centro histórico como parte de las actividades que cada año reúnen a la comunidad católica de la ciudad.
Desde horas antes del recorrido, familias y devotos llegaron al Parque Centroamérica para esperar el paso de la imagen. Algunos participaron en la procesión, mientras otros observaron desde las calles y expresaron su devoción con oraciones y muestras de respeto.
Una tradición que reúne a los quetzaltecos
La bajada de la Virgen del Rosario representa una de las expresiones de religiosidad popular más arraigadas en Quetzaltenango. La actividad forma parte de las tradiciones que marcan el calendario religioso de la ciudad durante septiembre y octubre.

Para muchos devotos, esta celebración tiene un significado que va más allá de la procesión. Es también un momento para agradecer, pedir protección y renovar la fe junto a familiares y amigos.
Además, la tradición se mantiene viva gracias a la participación de varias generaciones. Padres, madres, abuelos y niños se reúnen cada año para acompañar a la patrona de Quetzaltenango.
El centro histórico se llena de fe
Durante el recorrido, los fieles acompañaron la imagen entre oraciones y momentos de recogimiento. Las calles cercanas al Parque Centroamérica se convirtieron nuevamente en un punto de encuentro para quienes mantienen esta tradición.
La presencia de familias también dio un ambiente especial a la jornada. Muchos llegaron con sus hijos para enseñarles una costumbre que forma parte de la identidad religiosa y cultural de la ciudad.
Asimismo, la procesión permitió que los devotos expresaran públicamente su fe y acompañaran a la Virgen del Rosario durante uno de los momentos centrales de las actividades en su honor.

Una celebración que pasa de generación en generación
La devoción por la Virgen del Rosario en Quetzaltenango forma parte de una tradición que se ha mantenido durante generaciones.
Cada año, la celebración reúne a personas de diferentes edades y permite que los más jóvenes conozcan las costumbres religiosas de sus familias.
Por eso, la bajada de la Virgen no solo representa un acto de fe para los católicos. También forma parte de las expresiones culturales que identifican a Quetzaltenango y que mantienen vivo el vínculo de muchas familias con la historia religiosa de la ciudad.
La jornada se desarrolló en un ambiente de respeto y fervor. Al paso de la imagen, los devotos hicieron una pausa para elevar sus oraciones y acompañar a la patrona.
Octubre también estará marcado por la devoción
Las actividades dedicadas a la Virgen del Rosario continuarán durante los próximos días, mientras los fieles se preparan para una de las fechas más importantes del calendario religioso de Quetzaltenango: el 7 de octubre, día de la Virgen del Rosario.
De esta manera, la ciudad vuelve a vivir una de sus tradiciones más representativas. La fe de los devotos, la participación de las familias y el ambiente del centro histórico convierten estas jornadas en un punto de encuentro entre religión, cultura e identidad quetzalteca.
Para cientos de personas, acompañar a la Virgen del Rosario por las calles de Xela es una tradición que no quieren dejar morir y que esperan transmitir a las nuevas generaciones.
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