En Guatemala, cientos de personas consumen a diario medicamentos que no las van a sanar. Algunos no contienen el principio activo adecuado; otros incluyen sustancias desconocidas o ineficaces.
Redacción/ laprensadeoccidente.com.gt
Lo más grave es que muchos de ellos se venden en tiendas, mercados y plataformas digitales sin ningún tipo de control sanitario. Como consecuencia, el fenómeno de los medicamentos falsificados se ha convertido en una amenaza silenciosa para la salud de las familias guatemaltecas, con efectos que van desde tratamientos inefectivos hasta hospitalizaciones severas.
“La gente confía en que el medicamento que compra le hará bien, pero en el mercado actual esa confianza no siempre está garantizada. Y cuando un tratamiento no funciona, el paciente no solo pierde dinero: pierde tiempo, salud y, a veces, la esperanza”, afirmó la Dra. Astrid Díaz, directora médica de Bayer Healthcare Centroamérica y Caribe.
“El problema es que los falsificados se ven igual, se sienten igual y, en muchos casos, se venden en lugares que la gente considera seguros. Por eso hablamos de una amenaza silenciosa: porque pueden engañar incluso al ojo entrenado”, agregó Díaz.
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Un riesgo real, no una historia ajena
De acuerdo con análisis del sector privado realizados por Bayer, más de 100 puntos de venta en Guatemala ofrecen productos falsificados o de origen dudoso, especialmente en categorías como analgésicos, vitaminas y medicamentos de libre venta.
Como resultado, esta realidad no solo afecta la salud de los consumidores, sino también la confianza en los tratamientos médicos y en los canales farmacéuticos formales.
Fernando Vizquerra, director de Fedefarma, afirma: “La salud no se protege con suerte, sino con información. Saber cómo identificar un medicamento auténtico es una forma de autocuidado y de responsabilidad con la propia vida”.
“Cuando un consumidor sabe reconocer los sellos, códigos y registros sanitarios, no solo se protege a sí mismo; también ayuda a cerrar el espacio a quienes lucran poniendo en riesgo la salud de otros”, añadió.

Cómo identificar un medicamento auténtico
Durante el taller “Medicamentos falsificados: una amenaza silenciosa para la salud y la confianza”, periodistas y expertos compartieron las claves para reconocer productos legítimos.
Estos son algunos signos de autenticidad que pueden ayudar a los consumidores a protegerse:
- El empaque debe estar sellado y en buen estado.
- El registro sanitario debe ser visible y legible.
- Los datos del fabricante y el lote deben coincidir con la fecha de vencimiento.
- Los productos auténticos incluyen elementos de seguridad, como hologramas o códigos QR.
- Deben adquirirse únicamente en farmacias o distribuidores reconocidos.
“Cada detalle importa: el diseño del empaque, los sellos, los códigos… todo eso forma parte de un sistema que salva vidas”, comentó la Dra. Díaz.
Fedefarma coincide en que la educación sanitaria es el mejor antídoto contra la falsificación. “Informar y educar al consumidor es más efectivo que cualquier medida coercitiva. Cuando la gente sabe qué buscar y dónde comprar, el riesgo se reduce drásticamente”, aseguró Vizquerra.
Preocupados por la salud y el autocuidado de los guatemaltecos, Bayer y Fedefarma trabajan conjuntamente para fortalecer la confianza de pacientes y consumidores, promoviendo hábitos de compra informada.
Ambas instituciones coinciden en que la trazabilidad, la educación y la cooperación con los medios de comunicación son esenciales para proteger a los pacientes.
El diseño salva vidas. Y cuando ese diseño se rompe, la información responsable y el periodismo ético se convierten en la primera línea de defensa.





