La masiva protesta que reunió a decenas de artistas, músicos, bailarines y gestores culturales el pasado 27 de abril en el parque Centroamérica marcó un punto de inflexión.

Por José Cancinos | laprensadeoccidente.com.gt
A casi tres meses de aquella manifestación por el acceso al Teatro Municipal de Quetzaltenango, la administración del alcalde Juan Fernando López afirma que ya solventó las peticiones del sector. De hecho, las autoridades aseguran que los grupos que encabezaron la movilización ya efectuaron dos actividades en el histórico recinto.
Autorizan eventos tras cumplir requisitos
Al respecto, el gerente general de la municipalidad, Amílcar Rivas, confirmó que los representantes del gremio cultural presentaron formalmente sus solicitudes para utilizar el inmueble después de las protestas. En consecuencia, la comuna aprobó los permisos correspondientes debido a que los organizadores cumplieron con el procedimiento técnico y administrativo vigente.
«Una vez que cumplieron con los requisitos y los requerimientos para el uso del teatro, la administración les autorizó las fechas. Tengo entendido que ya realizaron dos eventos muy importantes», indicó el funcionario municipal.

Los motivos del descontento cultural
Ciertamente, la manifestación de abril no surgió por un hecho aislado. El gremio artístico salió a las calles para denunciar los constantes obstáculos que enfrentaban para acceder al icónico teatro del occidente del país.
Entre los principales reclamos destacaban:
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Cancelaciones imprevistas de fechas de última hora.
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Respuestas tardías a los expedientes entregados.
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Cobros elevados de tasas por el uso del espacio.
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Falta de un reglamento claro para reservar el inmueble.
Por lo tanto, la coyuntura provocó un intenso debate entre las autoridades ediles y los creadores locales sobre cómo el municipio debe gestionar un patrimonio histórico que, por su naturaleza, debe promover el arte.
El nuevo reglamento de la municipalidad
Como respuesta a las críticas, la comuna sostiene que fortaleció los mecanismos de asignación y definió un camino administrativo más claro. Actualmente, los interesados deben dirigir su solicitud por escrito al alcalde o al Concejo Municipal. Posteriormente, el expediente avanza hacia la Secretaría Municipal y las dependencias técnicas. En esta fase, el personal verifica el tipo de actividad, el aforo previsto, la taquilla y los pagos de las tasas de servicios básicos o garantías.
Finalmente, el Concejo Municipal emite el dictamen definitivo de aprobación o rechazo. Según Rivas, el reglamento aprobado recientemente busca unificar los criterios para todos los usuarios y, al mismo tiempo, proteger la infraestructura del edificio.

Auditorías por presuntas anomalías siguen abiertas
A pesar de que las actividades culturales regresaron al escenario del Teatro Municipal, el tema de los presuntos cobros irregulares y las supuestas anomalías administrativas todavía carece de una resolución definitiva.
Sobre este punto, Rivas informó que las auditorías internas y los procesos de fiscalización de la Contraloría General de Cuentas (CGC) continúan en desarrollo. De esta manera, ambas instituciones deberán emitir un informe para deducir las responsabilidades administrativas correspondientes. Por consiguiente, aunque el diálogo reactivó el arte en las tablas del teatro, los cuestionamientos de fondo que originaron la protesta ciudadana siguen pendientes de un dictamen oficial.




