Cuatro miembros de una familia, vecinos de Pacajá Alto, zona 10, de Quetzaltenango, vivieron varios minutos de terror la madrugada del sábado 27 de septiembre, tres balas atravesaron el techo de lámina de su vivienda.

José Cancinos/ laprensadeoccidente.com.gt
«En medio de la oscuridad, lo que hice, fue tirarme encima de las nenas y cubrirlas con mi cuerpo y evitar que alguna bala les cayera», dijo, visiblemente conmocionada la madre a La Prensa de Occidente, de quien nos reservamos su nombre.
Estos minutos de terror ocurrieron a las 3:05 de la madrugada del sábado 27 de septiembre, en la vivienda de una familia integrada por una pareja joven y sus dos hijas, de 2 y 6 años. Varios disparos rompieron la tranquilidad de la noche y los despertó en medio del pánico.
“Cuando mi esposo me dijo: ¡Es aquí, es aquí! ¡Cayeron aquí! Bajé a las nenas de la cama y las saqué corriendo”, las llevó a otro ambiente de la vivienda.
Segundos después de que cesó la ráfaga de disparos, el silencio dio paso al miedo. La madre, aún abrazando a sus dos hijas de 2 y 6 años, confirmó que estaban a salvo. Entonces, el padre de familia encendió la luz de la habitación. Al alzar la vista, una imagen lo dejó paralizado: tres orificios en el techo marcaban el paso de las balas que atravesaron su hogar.

Pero el terror no terminó ahí
“Cuando me di cuenta, dos balas estaban alrededor de nuestras camas”, relató la mujer con la voz entrecortada. La tercera había terminado incrustada en el cuerpo de un peluche de Minnie Mouse, uno de los juguetes favoritos de sus hijas.
El padre no pudo seguir esperando. Ese mismo momento, con el corazón aún agitado, tomó la decisión de denunciar el ataque.

No era la primera vez
“Esta es la cuarta vez en el año, pero ahora los balazos entraron a la casa”, dijo indignado, al recordar que las anteriores ocasiones también reportó los hechos a las autoridades.
Aunque la Policía Nacional Civil llegó a realizar patrullajes nocturnos, las ráfagas nunca cesaron. “Siempre disparan entre las 2, 3 o 3:30 de la madrugada”, afirmó.
Ahora teme represalias por haber alzado la voz, pero también está convencido de que el silencio ya no es opción. “Hoy fuimos nosotros… mañana puede ser otra familia, y con un final trágico”, advirtió con angustia.
El caso quedó en manos del Ministerio Público, mientras la familia exige justicia y medidas de protección. En su barrio, la noche ya no es sinónimo de descanso, sino de incertidumbre.

MP allana vivienda tras ataque armado
Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) llegaron al lugar en la madrugada, mientras que personal del Ministerio Público (MP) inició la investigación a las 6:00 de la mañana, según informaron vecinos del sector. El MP no brindó declaraciones a la prensa y mantuvo hermetismo sobre el operativo.
De acuerdo con los vecinos, los disparos provinieron de una vivienda ubicada justo detrás de la casa de la familia afectada. En ese inmueble, el MP realizó un allanamiento y decomisó una pistola y varios casquillos.
La PNC informó a los vecinos que un hombre que reside en esa casa se responsabilizó por los disparos. Alegó que su intención era realizar detonaciones al aire, supuestamente en dirección a un sembradío de milpa cercano.
Su vida por la de ellas
“Lo primero que pensé fueron mis hijas. Solo quería cubrirlas con mi cuerpo para que no les pasara nada. No me dio tiempo de ver nada… todo estaba oscuro. Lo único que me importaba eran ellas. Mi mayor terror era perderlas”, relata la madre de familia, con la voz ya más serena, siete horas después del atentado.
En medio del miedo y el estruendo de los disparos, el instinto materno se impuso al caos. A oscuras, sin saber de dónde venían las balas, la madre abrazó a sus pequeñas de 2 y 6 años, dispuesta a dar su vida por protegerlas.
Hoy, la inocente sonrisa de las niñas sigue iluminando el hogar. Juegan, ríen y corren como si nada hubiera pasado, mientras sus padres —aún con el susto marcado en el rostro— siguen luchando por darles lo mejor. Saben que no hay regalo más valioso que su seguridad.
Esta vez, la suerte estuvo de su lado.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a los responsables y evitar que una tragedia como esta vuelva a repetirse.




