Adrian Velásquez/laprensadeoccidente.com.gt
“Ya les di gracias a ustedes. Mañana las daré en Quetzaltenango y después que sea lo que Dios quiera porque él siempre sabe lo que hace”
Alaska es el tramo más alto del viaje entre Quetzaltenango y Guatemala, capital, a 3,015 metros sobre el nivel del mar. Recuerdo mis viajes a la edad de 8 años, parecía que me movía entre inmensas nubes de algodón, el ascenso cada vez más comunicaba la metamorfosis climática, la neblina casi en su plenitud armonizaba con la intensidad del frío, los hombres que pastoreaban ovejas en la orilla de la carretera, apenas se veían, en extremo, era imposible ver más allá de 30 metros.
Ya siendo adulto un buen día me encontraba viajando por ese lugar. Sorprendente mañana con escasez de bruma, tanto que a medida del avance los rayos del astro rey anidaban en la parte posterior del vehículo, y en plenitud se manifestaban como gigantesca lámpara que iluminaba el horizonte de la planicie habitada por casitas, parcelas, lo verde de lo que queda de bosque, permitiendo claramente divisar el municipio de Nahualá, como si fuera un Belén.
Entonces el cronómetro anotaba las 10:00 horas, al mirar al cielo el esplendor azul armonizaba con la fantasía de formas de ciertas nubes. Recorrimos la carretera en silencio, quizá en actitud de meditación, Facundo observaba el paisaje y las nubes, en actitud de cavilación.
De pronto expresa: “Mira esas nubes che, tienen formas, imágenes, ahí están los dioses, ellos son, nos hablan…”. A la sazón tripulábamos una camioneta con capacidad para cuatro personas, personalmente me correspondió conducir el vehículo, a mi diestra: Facundo Cabral; Percy Llanos, manager de la gira y Chacho Savasta, técnico, ocupaban el asiento trasero. Viajábamos a la ciudad Capital desde Quetzaltenango.
“Yo tuve mucha relación con indígenas ancestrales en El Quiché y Chichicastenango, ellos me explicaron que se comunicaban con sus dioses viendo al cielo, por eso te digo, hoy nos quieren decir algo…”, agregó Facundo, al tiempo de abrir la ventanilla y alzando su mirada enfoca el cielo, para observar el infinito. Enmudeció instantes. Luego volteo a su izquierda, su mano derecha sobre el bastón compañero inconfundible, ve a los pasajeros de atrás, y se dirige a su técnico: “Chacho, che, no te he dicho, vamos a hacer una serie de conciertos en Punta del Este, en un teatro pequeño, necesito que hagas el diseño de luces muy sencillo, y en la última parte, quiero una luz cenital, que conforme me vaya despidiendo, la luz se vaya apagando. Y en la ultima intervención, yo me paro y digo adiós, el escenario queda en negro. Adiós che”.
Sabíamos que, al concluir en Guatemala, el lunes siguiente al llegar a la Argentina, Cabral tenía que iniciar otras sesiones de quimioterapia para combatir el cáncer en el páncreas. El cantor y poeta se veía cansado y aburrido. Como si estuviera previendo su muerte.
Ahora bien, como en todos los proyectos, nos reunimos en un Mcdonalds de la zona 10, Estuardo y yo, -Pupo como le llamamos con aprecio desde 1979 cuando lo conocí como promotor de música en la empresa DIDECA, recuerdo, llevaba su agenda con hojas bastante rayadas por el uso constante, entonces de ese memorándum extrajo una hoja de papel impresa con la conocida tabla en Excel donde había anotado, como sustento del proyecto, costos, posibles ganancias y escenarios, tanto económicos como del lugar donde podría presentarse el artista Cabral. Antes de entregármelo pide un té y un vaso con hielo, revuelve la mezcla y la ingiere, y me otorga los números. Sencillamente expresé: “Entremosle pues”.
Entre las vueltas y entresijos, recuerdo bien que fuimos a comprar los boletos aéreos a una oficina que se ubica en el Centro Comercial Prisa, zona 10, en el segundo nivel. Ese día estábamos optimistas de que iba a ser un buen proyecto. El problema era que no teníamos la sala principal del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, en su defecto había que usar el Centro de Convenciones del Hotel Tikal Futura, lo que implicaba todo un montaje: construir tarimas, torres de luces, puentes y sonido, los costos se incrementarían.
Por cierto, ICI Music se llama la empresa de Estuardo Castañeda, quien comenzó en el negocio de los espectáculos desde, más o menos 1986. Enanitos Verdes, Miguel Mateos, Richard Clayderman, José Luis Perales, Facundo Cabral y Alberto Cortés, y muchos más, fueron presentados a instancias de Pupo a quien reconocemos como pionero de espectáculos internacionales en Guatemala.

Resulta que cuando deje mis labores en Prensa Libre, tras once años, en 2002, me uní a Estuardo para trabajar como socio, no me arrepiento, fue una experiencia grata, tanto por el tipo de negocio como por lo que se vive. Se trajo al Ballet de Kiev, José Luis Perales, Fito Paez, Charly García, Luis Eduardo Aute, Teatro Negro de Praga, entre muchos otros espectáculos. A la fecha, conservamos buena amistad.
Por otra parte también podemos decir que ha habido experiencias malsanas como la que ocurrió con la presentación del argentino Charly García en Antigua Guatemala, el tipo estaba más loco de lo que imaginábamos, 20 gramos solicitó de entrada para la primera noche. Lo hospedamos en el Hotel Antigua, después del show se trasladó a la capital de parranda, en el automóvil de un fan.
No llegó al hotel para conducirlo al aeropuerto; lo dejó el vuelo, el manager nos llamaba para pedir más viáticos de lo establecido. El concierto fue una pérdida económica y mucho estrés, por ejemplo, una de las tensiones obedecía a esperar que no lo bajaran del avión por borracho. Recuerdo que cuando la compañía aérea nos confirmó que ya se había subido en la última escala en Panamá, respiramos tranquilos.
Charli también salió corriendo de la ermita de la Santa Cruz rumbo al Calvario y se perdió en la noche, iba descalzo. Cómo lo encontraron, no tengo idea. Nosotros lo contratamos, en condición de dirigirse al hotel y salir al día siguiente rumbo al aeropuerto en la limosina. Esa noche me fui a dormir, pidiendo al cielo que no le pasara nada. Ya no más. Eso fue en el 2004.
Un precedente con un artista argentino, la embajada de ese país en Guatemala empezó a tener más referencias de ICI Music.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160408_condenados_cincuenta_anos_muerte_facundo_cabral_ep





