La séptima edición del estudio “Xela, ¿cómo vamos?” revela un panorama de desconfianza e insatisfacción hacia las autoridades locales, mientras la ciudadanía señala la inseguridad, la corrupción y el mal estado de las calles como sus principales preocupaciones.

José Cancinos/ laprensadeoccidente.com.gt
La Dirección del Sistema de Investigación del CUNOC “José Baldomero Arriaga Jerez”, en coordinación con el Observatorio Ciudadano Xela, ¿Cómo vamos?, presentó recientemente los resultados de la VII Encuesta Ciudadana, con el propósito de compartirlos no solo con los vecinos, sino también con las autoridades, la comunidad universitaria, los medios de comunicación y, en general, con toda la sociedad.

Por su parte, Jorge Lemus, coordinador de la encuesta, destacó que el trabajo se llevó a cabo gracias al apoyo de Erick Fabricio Barillas Herman y de los estudiantes de sexto semestre de Contaduría Pública y Auditoría del CUNOC, quienes recopilaron directamente la información de los vecinos incluidos en la muestra.
El estudio revela un perfil demográfico compuesto principalmente por adultos jóvenes con un buen nivel educativo, que va desde el nivel diversificado hasta el universitario. Asimismo, la distribución étnica y de género se mantiene equilibrada, lo que otorga representatividad a los resultados. Este grupo, caracterizado por su juventud y formación académica, expresa una marcada percepción de estancamiento y descontento hacia la gestión municipal.

Alcalde y concejo municipal reciben bajas calificaciones
La gestión municipal, como nivel de gobierno más cercano al ciudadano, influye directamente en su calidad de vida. Según la encuesta, la mayoría de vecinos de Xela considera que la situación del municipio no ha mejorado y, en algunos casos, ha empeorado bajo la administración actual.


La insatisfacción ciudadana se concentra en dos áreas: ineficiencia y corrupción en la gestión, además del deterioro de los servicios básicos.
3.9 sobre 10 para Mayra López Sosa
La crisis de seguridad pública encabeza los problemas que más preocupan a la ciudadanía de Quetzaltenango, según la encuesta “Xela, ¿cómo estamos?”. Los vecinos mencionan la inseguridad y la delincuencia como las principales amenazas a su bienestar y describen a la ciudad como poco segura.
La seguridad se posiciona como la prioridad que los ciudadanos exigen resolver, muy por encima de otros temas. Sin embargo, la mayoría no espera mejoras a corto plazo, lo que evidencia un colapso de la confianza en las instituciones encargadas de la protección ciudadana.
Esta desconfianza se refleja en bajas calificaciones para los funcionarios responsables: la gobernadora departamental Mayra López Sosa obtiene una nota promedio de 3.9 sobre 10, mientras que el presidente de la República alcanza 4.0. A nivel nacional, la percepción también es negativa, y los vecinos reportan un aumento en la inseguridad durante la actual administración.

Los resultados revelan una crisis generalizada de confianza y representatividad en las instituciones democráticas, tanto a nivel municipal, departamental como nacional, y confirman un amplio descontento con el desempeño político.
Diputados también reprueban
La evaluación de los diputados distritales muestra una profunda desconexión con la ciudadanía. La mayoría de los encuestados califica su desempeño de forma negativa y expresa sentimientos de abandono y falta de representación.
Esta percepción no solo evidencia un fracaso legislativo, sino que también debilita la base de la democracia representativa, que debería garantizar que los funcionarios electos actúen como la voz de sus votantes.
Junto con los problemas de gestión y seguridad, esta crisis de confianza subraya la necesidad de una respuesta cívica urgente y sostenida para recuperar la credibilidad en las instituciones.

Implicaciones para la ciudadanía
La encuesta ciudadana “Xela, ¿cómo estamos?” debe analizarse y tomarlo como un más allá de un simple sondeo de opiniones: es un mandato claro que revela una crisis de gobernanza en Quetzaltenango, marcada por corrupción, fallas en servicios básicos y una profunda desconexión entre ciudadanos y representantes electos.
Para las organizaciones que promueven la transparencia y el buen gobierno, estos resultados señalan áreas prioritarias para la vigilancia y acción cívica:
- Auditar la gestión municipal: La exigencia ciudadana contra la corrupción y el mal manejo obliga a un escrutinio riguroso de la administración local, especialmente en el uso de fondos y la transparencia.
- Fiscalizar la seguridad pública: Dada la preocupación por la inseguridad y la delincuencia, es urgente supervisar las políticas y recursos destinados a garantizar la protección ciudadana.
- Exigir rendición de cuentas en servicios públicos: El deterioro en calles, energía y drenajes requiere una vigilancia activa sobre la inversión y calidad en la prestación de estos servicios.
Con una muestra representativa de casi mil ciudadanos, esta encuesta se convierte en una herramienta estratégica que legitima a la sociedad civil para liderar la fiscalización del poder local en Quetzaltenango.
Los objetivos de la encuesta tuvieron como fin conocer:
- Características generales de los vecinos.
- Percepción sobre la situación del municipio,
- Lo que menos gusta a los vecinos de la municipalidad;
- El problema que más afecta a los vecinos del municipio.
- Nivel de confianza en la PNC.
- Percepción sobre la corrupción en la municipalidad.
- Percepción sobre el desempeño del concejo municipal, alcalde municipal, gobernadora departamental, diputados distritales presidente de la república.
- Problemas del municipio que deben priorizarse para buscarles solución.
Ficha técnica:
Tamaño de la muestra, 916 personas mayores de edad.
Los datos de la encuesta se obtuvieron mediante la plataforma Google Forms.
Delimitación geográfica:
Doce zonas del área urbana del municipio de Quetzaltenango.
Recopilación de los datos:
Del 13 al 24 de septiembre.
Procesamiento de los datos:
Excel y SPSS.
Inversión estimada:
Q 55,000.00.
CAJA
- Características de los encuestados.
- Sexo:
- Hombres: 7%
- Mujeres: 3%.
- Edad:
Vecinos de 18 a 93 años, con una media de edad de 36.4 años.
- Grupos etarios:
- Adultos jóvenes (18 a 40 años): 67.8%,
- Adultos medios (41 a 64 años): 26.5% y
- Adultos mayores (65 a 93 años): 5.7%.
- Procedencia:
- Nacidos en Xela: 6%
- Otro lugar: 4%.
- Nivel de escolaridad:
- Primaria: 10.2%
- Básica: 13.9%
- Diversificado: 37.8%
- Universitaria: 35.8%
- Ninguna: 2.4%
- Estado civil:
- Casado: 45.6%
- Soltero: 45.1%
- Unido: 4%
- Viudo: 2.6%
- Divorciado: 1.4%
- Separado: 1.2%.
- Situación laboral:
- Tiene trabajo: 80.8%
- No tiene trabajo: 19.2%
- Sector donde trabaja (de quienes tienen empleo):
- Comercio: 45.6%
- Servicios: 44.3%
- Industria: 7.4%
- Agropecuario: 2.7%.
- Religión:
- Católica: 52.2%
- Protestante (evangélica): 36.8%
- Otras: 7.3%
- Ninguna: 3.7%.
- Etnia:
- Ladina: 51.4%
- Indígena: 48.6%.
Observatorio ciudadano exige resultados
Otto Vargas, del Observatorio Xela, ¿Cómo vamos?, recordó que esta iniciativa surgió en 2015 como parte del proyecto Xelajú Sostenible, impulsado con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Nuestro objetivo es medir y monitorear la calidad de vida en la ciudad mediante encuestas anuales, ya que estas nos permiten identificar avances y retrocesos en aspectos clave como la gestión municipal, la sostenibilidad financiera, el acceso al agua y el manejo de desechos”, explicó Vargas.




