La curiosidad de un niño y la rápida coordinación entre personal de salud y autoridades ambientales permitió rescatar y devolver a su hábitat a un búho virginiano o búho cornudo (Bubo virginianus), una de las aves rapaces nocturnas más emblemáticas de Guatemala.

José Cancinos / laprensadeoccidente.com.gt
El hallazgo ocurrió la mañana del martes 9 de junio en el área de la clínica de Psicología del Hospital Regional de Occidente (HRO), donde un paciente de estimulación temprana observó al ave y alertó a los trabajadores del centro asistencial.
“Lo encontraron en el área amigable de la clínica de Psicología del HRO. Un pacientito de estimulación temprana lo vio y notificó a nuestro personal. Sucedió aproximadamente a las 9:30 de la mañana”, relató Carmen Sajquim, comunicadora social del hospital.
Tras recibir el aviso, el personal del HRO resguardó al animal y contactó a técnicos de vida silvestre de la Dirección Regional Altiplano Occidental del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), quienes acudieron para evaluar su estado.
Evaluación y rescate oportuno

Según informó el CONAP, el búho se encontraba en óptimas condiciones físicas. Sin embargo, permanecer durante el día en una zona urbana representaba un riesgo considerable para su bienestar.
“La exposición prolongada a la luz solar puede provocar estrés y desorientación en esta especie. Además, la vuelve vulnerable a ataques de otras aves o de fauna feral”, explicó la institución.
Tras la evaluación, los especialistas determinaron que el ave debía regresar a un entorno seguro que reprodujera las condiciones naturales necesarias para su supervivencia.
Regreso a la libertad
Posteriormente, los técnicos liberaron al ejemplar en la Zona de Veda Definitiva Volcán Laguna de Chicabal, en San Martín Sacatepéquez, Quetzaltenango, un importante refugio natural del occidente del país que alberga diversas especies de aves rapaces nocturnas.
La Dirección Regional Altiplano Occidental del CONAP agradeció al Hospital Regional de Occidente por actuar de forma responsable y oportuna. Asimismo, destacó que la rápida comunicación permitió proteger al búho y facilitar su retorno a la naturaleza.

Con este rescate, las autoridades ambientales reiteraron su compromiso con la conservación de la biodiversidad guatemalteca y recordaron a la población la importancia de reportar la presencia de fauna silvestre cuando se encuentre en situaciones de riesgo.
La historia deja una valiosa enseñanza: la protección de la naturaleza puede comenzar con la observación de un niño y la decisión de actuar para preservar la vida.




