Fue una noche donde el corazón latió más fuerte que el silbato. La esperanza, de hecho, superó el cansancio y la fe de una afición que cruzó fronteras, pantallas y miles de kilómetros para alentar.

José Cancinos/ laprensadeoccidente.com.gt
Xelajú MC selló su pase a la gran final de la Copa Centroamericana. Aunque la batalla se decidió en la tanda de penales tras 120 minutos de intenso sufrimiento, la verdadera victoria comenzó mucho antes: nació en la voz y el pecho de la hinchada más fiel de toda Centroamérica: la afición Superchiva.
🏟️ La ciudad se convirtió en estadio, la pasión en Quetzaltenango

Mientras el estadio Cementos Progreso vibraba en la capital, Quetzaltenango se transformó en un verdadero templo del fútbol. Así, se encendieron pantallas gigantes en centros comerciales, barrios, el parque Centroamérica y el parque El Calvario. En consecuencia, cientos de personas se reunieron con la ilusión pintada en los ojos y la bandera cruzada en el alma.
Había nervios. Muchísimos. La gente tenía las manos temblando, los labios mordidos y las oraciones se susurraban con fervor. El enojo aparecía cuando el balón no entraba, y los suspiros se hacían largos cuando Real España atacaba.
Además, un murmullo ansioso surgía cuando el reloj parecía detenerse. No obstante, nunca, jamás, hubo duda. La fe Superchiva se mantuvo inquebrantable.

⚽ 120 minutos de tensión y un final épico desde el punto penal
El tiempo reglamentario concluyó con un gran festejo gracias al empate de último minuto. La prórroga también transcurrió entre el nerviosismo y la emoción. Cada tiro, cada carrera, cada barrida se acompañó a la distancia por un rugido colectivo. Por consiguiente, cuando llegó la tanda de penales, los corazones ya no cabían en el pecho de nadie.
Finalmente, cuando la historia quiso volverse poema, Xelajú lo logró. El último penal cruzó la línea y el país entero lo escuchó: ¡Gooooooool del Xelajú MC! La clasificación quedó sellada. La euforia se desató sin control.
🎊 El Desborde azul, blanco y rojo en las calles de Xela

Las calles se llenaron de una alegría indescriptible. Hubo caravanas, gritos y banderas que ondearon al viento frío altense. Los pitos y las bubuzelas tronaron con fuerza, como si el cielo se hubiese abierto para unirse a la celebración.
De esta forma, los vehículos tocaron bocina al ritmo del eterno grito: ¡Su-per-chi-vos! ¡Su-per-chi-vos!
A continuación, comenzó la magia sentimental. Inevitablemente, desde los parlantes y los corazones, surgió Luna de Xelajú. El pueblo cantó este himno del alma, declarado el segundo himno de Guatemala, entre lágrimas, saltos y abrazos infinitos. La ciudad entera respondió con sus voces, y cada nota se sintió como un abrazo a la historia del equipo.
💪 Una fe que duele, pero nunca se rinde
Hubo lágrimas de emoción, sin duda. Algunos cayeron de rodillas. Otros se abrazaron sin siquiera conocerse. Muchos lloraron en silencio. Incluso en El Calvario, una aficionada tuvo que recibir asistencia por una crisis cardíaca provocada por la tensión. La pasión Superchiva no se mide, se siente hasta lo más profundo del ser. Sin embargo, nadie dejó de creer.
En esencia, esta es la esencia del pueblo altense: luchar, soñar, sufrir y, ante todo, levantarse para gritar victoria.
🏆 Una final con alma de pueblo, la gloria es de la afición
Esta clasificación no solo pertenece a los jugadores. También es de quienes no pudieron viajar, pero alentaron desde una pantalla. Pertenece a quienes elevaron plegarias. Además, es de quienes cantaron hasta perder la voz. Y pertenece a quienes no se rindieron cuando el balón se negó una y otra vez a entrar.
¡La noche fue de ustedes, Superchivos! La final es suya. La gloria, por lo tanto, también. Cuando Xelajú juega, Xela entera respira fútbol y esperanza. ¡Qué inmenso regalo para Quetzaltenango, el mismo día que celebra sus 200 años de título de ciudad!

Doble celebración histórica:
- Xelajú MC es el primer finalista de la Copa Centroamericana 2025 al vencer a Real España en una dramática tanda de penales el 29 de octubre de 2025.
- El 29 de octubre de 2025 se conmemoran los 200 años del otorgamiento del título de «Ciudad» a Quetzaltenango (Decreto 63 de la Asamblea Constituyente, 12 de noviembre de 1825).
El rival de Xelajú MC en la gran final será el ganador de la otra semifinal entre LD Alajuelense (Costa Rica) y CD Olimpia (Honduras), cuyo partido de vuelta se jugaba este mismo jueves.
Un grito al cielo al 97’: Cardona escribió una noche eterna para Xelajú




