InicioOpinión"La Primavera Democrática: Un Compromiso de Todos"

«La Primavera Democrática: Un Compromiso de Todos»

Hoy, 14 de enero de 2024, Guatemala se encuentra en un punto de inflexión. Tras varios gobiernos señalados por corrupción, Bernardo Arévalo y Karin Herrera, candidatos del Movimiento Político Semilla, asumen el mando con la promesa de una «Primavera Democrática». Este eslogan, que rememora los diez años de la era democrática vivida bajo la presidencia de Juan José Arévalo Bermejo, padre del ahora presidente electo, ha despertado esperanzas de un cambio real.

No obstante, el camino hacia este día no ha sido fácil. El periodo de transición, desde el 20 de agosto de 2023 hasta hoy, ha estado marcado por turbulencia e inestabilidad, con señalamientos que van desde la compra de votos hasta la participación en actos terroristas para cautivar el voto del electorado. A pesar de todo, gracias al apoyo de varios sectores ciudadanos, hoy se concreta este cambio de gobierno.

Pero, ¿es suficiente un cambio de gobierno para erradicar la corrupción en Guatemala? La respuesta es no. La lucha contra la corrupción no es solo responsabilidad de los gobernantes, sino de todas y todos. Debemos involucrarnos en los asuntos de Estado, ser fiscalizadores y, sobre todo, no ser parte del sistema que ha empobrecido al país.

La corrupción no solo se manifiesta en los altos niveles de gobierno. Se encuentra en la vida cotidiana: en el no pago de salarios justos, en el manejo sin licencia de conducir, en la evasión de impuestos, cuando tiramos la basura en la calle y esperamos que otros la recojan, cuando contaminamos nuestro ambiente. Somos corruptos cuando exigimos más de lo que damos.

Por lo tanto, necesitamos un cambio no solo de gobierno, sino de cultura. Debemos alejarnos de la cultura del «allí que se vaya», de la mediocridad, del «chanchullo». ¿Podemos hacerlo? Sí, porque lo necesitamos. Guatemala es nuestra, aquí nacimos y aquí debemos luchar por un futuro mejor.

La corrupción es un mal que se arraiga en la sociedad y se alimenta de la indiferencia y la complacencia. No es un problema que pueda ser erradicado de la noche a la mañana, ni es un problema que pueda ser resuelto por una sola persona o un solo gobierno. Es un problema que requiere la participación activa y constante de todos los ciudadanos.

La lucha contra la corrupción no es solo una cuestión de leyes y regulaciones, aunque estas son importantes. Es una cuestión de actitud y comportamiento. Cada vez que elegimos el camino fácil en lugar del camino correcto, cada vez que ignoramos las pequeñas injusticias en nuestra vida diaria, estamos contribuyendo a la cultura de la corrupción.

Pero también tenemos el poder de cambiar esta cultura. Cada vez que exigimos transparencia y rendición de cuentas, cada vez que rechazamos participar en prácticas corruptas, estamos dando un paso hacia la erradicación de la corrupción. Cada pequeño acto cuenta. Cada decisión importa.

Así como defendimos la democracia a través de las manifestaciones, ahora debemos defenderla en nuestro día a día. La «Primavera Democrática» no es solo una promesa de gobierno, es un compromiso de todos. Es hora de que cada uno de nosotros asuma su parte en esta lucha. Porque la corrupción no se erradica solo con un cambio de gobierno, se erradica con un cambio de actitud de cada ciudadano.

Hoy, te invito a que te unas a esta lucha. A que te comprometas a hacer tu parte para erradicar la corrupción. A que te conviertas en un agente de cambio en tu comunidad. Porque la lucha contra la corrupción no es solo responsabilidad del gobierno, es responsabilidad de todos nosotros.

La «Primavera Democrática» es una promesa de cambio, de un nuevo comienzo. Pero para que esta promesa se cumpla, todos debemos hacer nuestra parte. Juntos, podemos hacer de Guatemala un país libre de corrupción. Juntos, podemos hacer de Guatemala un país mejor.

Sugerimos leer

POLÍTICOS DE VERDAD

Noticias

spot_img

Quetzaltenango,