Tras tres meses de espera, el proceso por la muerte del bebé André Ovalle, de cinco meses, avanzó. El menor murió el 24 de diciembre de 2025, luego de que un automóvil lo atropellara en la entrada al municipio.

José Cancinos/ laprensadeoccidente.com.gt
El caso, que conmocionó a la población quetzalteca, dio un paso clave. El juzgado de Primera Instancia Penal realizó ayer la audiencia de primera declaración, luego de cuatro suspensiones que generaron indignación entre familiares y ciudadanos.
Durante la diligencia, el juez Marlón Olivares analizó los elementos presentados por el Ministerio Público y decidió ligar a proceso penal a María Celeste Gramajo Ovalle.
MP presenta acusación
El Ministerio Público sostuvo que existen indicios racionales suficientes que vinculan a la sindicada con el hecho de tránsito. Según la imputación, estos elementos permiten establecer, de forma preliminar, su posible participación en el suceso que provocó la muerte del menor.
Con base en estos indicios, el ente investigador calificó el hecho como homicidio culposo. El juez consideró suficiente la acusación y dictó auto de procesamiento.

Medidas sustitutivas
El juez Olivares impuso medidas sustitutivas para garantizar que la sindicada permanezca sujeta al proceso.
Entre las disposiciones, ordenó arraigo por tiempo indefinido, lo que le prohíbe salir del país y la obliga a entregar su pasaporte. Además, deberá presentarse cada lunes ante la fiscalía municipal en Salcajá para firmar el libro de control o registrar su huella.
El juzgado también le prohibió comunicarse con la familia del menor, cambiar de residencia sin autorización judicial y conducir cualquier tipo de vehículo mientras avance el proceso.
Plazo de investigación

El juez otorgó al Ministerio Público un plazo de cuatro meses para concluir la investigación y presentar el acto conclusivo. La próxima audiencia quedó programada para el 2 de septiembre a las 9:00 horas.
Durante este período, el MP deberá recabar dictámenes pendientes que permitan esclarecer las circunstancias del hecho.
Un caso que exige justicia
La muerte de André Ovalle dejó una profunda huella en la comunidad, especialmente por ocurrir en Nochebuena. La resolución judicial marca un avance, pero el proceso continúa.
Familiares del menor y vecinos del sector mantienen la exigencia de justicia. Piden que las autoridades determinen responsabilidades y eviten que el caso quede impune.
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