El técnico más ganador en la historia del Club Xelajú MC, Amarini Villatoro, en conferencia de prensa en su despedida fue autocrítico sobre su gestión, valorando las cosas buenas que se hicieron y analizando aquellas que no funcionaron.

Deportes/ laprensadeoccidente.com.gt
El técnico que ganó la Sexta y la Séptima Luna y alcanzó el subcampeonato centroamericano con Xelajú habló principalmente del desgaste como uno de los factores que influyeron en su decisión para dejar la institución.
Estas son 15 de las principales frases que dejó durante la conferencia de prensa:
“Vivimos de todo en esta etapa: celebramos títulos y también los lloramos. Eso es lo lindo del fútbol. Pensé escribir un discurso, pero preferí venir, hablar desde el corazón y agradecer a la afición, a la junta directiva y a los jugadores que estuvieron y están. Esta etapa marcó mi carrera como entrenador y me voy fortalecido”.
“Nunca pensamos irnos por la puerta de atrás. Después de tantos momentos y tanto cariño por el equipo, quisimos salir con la frente en alto, cerrar bien este ciclo e irnos tranquilos”.
“Tomé la decisión de irme el fin de semana. Tras la eliminación contra Antigua percibí un ambiente hostil y fuera de lugar. Me molestó que el entorno no analizara la situación. Protejo mucho al grupo y lo seguiré haciendo, porque resultaba injusto. Veníamos golpeados por perder una final internacional; el jugador no estaba bien anímicamente ni físicamente. Jugamos 34 partidos en cinco meses”.
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“Algunos, y disculpen la palabra, comparan esta realidad con Europa sin conocerla. Allá viajan en primera clase o en vuelos privados, con otra alimentación y mejores procesos de recuperación. Aquí enfrentamos viajes de 12 horas a Achuapa, 15 a Cobán y constantes traslados a la capital, además de 22 partidos como visitantes. Ese desgaste resulta enorme”.
“Perder una final pesa. Aun cuando hicimos lo mejor posible, sentí una energía negativa alrededor. Entonces pensé: ‘he cometido errores y llegó el momento de evaluar si el proceso debe continuar’. Puse la decisión en manos de Dios”.
“Sentimos un desgaste natural en lo interno, en lo externo por lógica, nosotros mismos nos exigimos y pusimos la vara muy alta, porque si en dos años se ganaron dos títulos y en tres años y medio se llegó a una final internacional ya había que ganar todo, lo cual está bien porque Xelajú debe estar para eso”.

“El entorno de Xela es pesado, el que venga tiene que estar preparado. Pensamos que es momento de cambiar de aires”.
“Había opciones y pensamos que es el momento, todo está en manos de Dios y si Dios nos está poniendo estas opciones, y la situación ya no nos satisface, no estamos cómodos, hay que ser justos y no desgastar más esto. Creemos que es el momento oportuno”.
“Es el único lugar donde he tenido un equipo muy irregular. Tuvimos torneos muy irregulares y eso me molesta porque nunca había sido así. Nunca había dejado de clasificar y aquí no clasifique en dos torneos, nunca había tenido rachas tan negativas. Cambiaría eso, buscaría la forma de que el equipo fuera más regular”.
“Ayer dos personas se acercaron conmigo y me hicieron llorar. Pero es necesario respirar un nuevo aire, nuevos retos”.
“El camino está marcado y debe seguir. Quien venga está obligado a seguir en ese camino, de tener un equipo protagonista que le de títulos consecutivos al club. Es difícil, porque la Liga Nacional se ha vuelto muy complicada”.
“De la final de la Copa Centroamericana no cambiaría nada. Estamos enfrentando al mejor equipo de Centroamérica. Hay cosas de la serie ante Antigua que pude haber cambiado, pero de la final no, hasta el mismo entrenador rival (Alajuelense) me reconoció que el plan de nosotros era perfecto y él hubiera ejecutado lo mismo”.

“Tuvimos tres oportunidades para ser campeones centroamericanos, una de ellos estuvo fuera de nosotros, si no se hubiera marcado el penal el partido termina 0-0, en el tiempo extra, con el empuje, si hubiéramos tomado mejores decisiones en las cinco oportunidades claras de gol que tuvimos hubieramos ganado, y si en los penales hubiéramos sido certeros hubiéramos ganado. Está en nosotros reconocer que fallamos en la hora buena”
“Me encariño mucho con los equipos en los que he estado. Yo a Guastatoya nunca le celebre un gol, nunca peleé nada, y le tengo un cariño y siempre respeto a la afición, esté donde esté con Xela será lo mismo, le tengo cariño y siempre va a estar en mi corazón por esos momentos lindos que nos permitió vivir y compartir con la afición”.
“Creo que no cierro las puertas (a un regreso), todo es una etapa y está bien refrescarse un poquito y venir con nuevos aires”.
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