El cáncer continúa aumentando su incidencia a nivel mundial, lo que lo convierte en un serio problema de salud pública y una carga creciente para los sistemas sanitarios.

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Este panorama también representa un desafío para la industria médica, especialmente para los laboratorios farmacéuticos, que han intensificado el desarrollo de moléculas innovadoras y enfoques personalizados para el tratamiento.
Aunque la ciencia médica progresa, la prevención sigue siendo la mejor herramienta contra el cáncer. Adoptar hábitos saludables como una alimentación equilibrada, la práctica regular de actividad física, evitar el tabaquismo y reducir el consumo de alcohol puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad.
También existen factores no modificables como la edad, la genética o el origen étnico, que aumentan la probabilidad de padecer ciertos tipos de cáncer.
En este contexto, la innovación en oncología ofrece una oportunidad para mejorar la prevención, el diagnóstico y la calidad de vida de los pacientes. Las investigaciones actuales se enfocan en terapias más específicas, basadas en el análisis genético individual.
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La doctora Liliana Torres, líder de la estrategia médica de oncología en Bayer para los Países Andinos, Centroamérica y el Caribe, explica:
“Estamos identificando en cada paciente la alteración genética específica para poder bloquearla o inhibirla de manera dirigida. Los tratamientos serán cada vez más precisos”.
Las terapias dirigidas representan un avance significativo, ya que reconocen que cada paciente es único. Además de mejorar los resultados clínicos, estos tratamientos pueden optimizar el uso de recursos dentro del sistema de salud. Según la doctora Torres, el objetivo es claro: “Aplicar la terapia correcta, en el paciente correcto”.
Otras áreas de innovación incluyen el uso de inteligencia artificial y tecnologías de vanguardia para mejorar la detección temprana, el diagnóstico y la predicción del riesgo de desarrollar cáncer, lo que abre nuevas posibilidades para actuar antes de que la enfermedad avance.
Desde el ámbito regional, Victoria Brenes, directora ejecutiva de Fedefarma, subraya el rol crucial de la industria farmacéutica en la investigación oncológica e insta a los gobiernos a facilitar el acceso a estas terapias:
“La Organización Mundial de la Salud ha identificado inequidades en el acceso a tratamientos oncológicos. La creciente incidencia del cáncer ejerce una fuerte presión sobre los sistemas de salud, a pesar de que ya existen mecanismos para integrar terapias innovadoras, como las compras basadas en valor”.
Los modelos de compras públicas basadas en resultados combinan efectividad clínica con sostenibilidad financiera. En el ámbito de la salud, estas estrategias permiten incorporar tratamientos de última generación y generan ahorros a mediano y largo plazo.
A través de alianzas público-privadas, es posible vincular el pago de las terapias a variables clínicas, resultados económicos o la eficacia del tratamiento en cada paciente.
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