En un acto solemne e identidad cultural, se inscribieron cuatro candidatas para el ceremonial Umial Tinimit Re Xelajuj No’j 2025, que lleva por nombre “Hija del Pueblo de Xelajú”.

José Cancinos/laprensadeoccidente.com.gt
El acto de inscripción se llevó a cabo en el Salón de Honor de la municipalidad de Quetzaltenango. El sonido ancestral del tun y la chirimía acompañó el evento, reuniendo a las aspirantes con sus familias y agrupaciones socioculturales. Entre flores y respeto, honraron el papel de la mujer maya quiché como guía, protectora y constructora de sociedad.
Las postulantes expresaron con firmeza su compromiso con la cosmovisión maya, la memoria ancestral y el liderazgo comunitario, mostrando la continuidad de una herencia milenaria.

Pamela María Belén Tacam Sacalxot, de 22 años, estudiante de Auditoría en el Centro Universitario de Occidente (CUNOC) y postulada por su familia, sustentó su mensaje en el día 10 Tz’ikin del calendario maya, asociado a la palabra justa. Afirmó que «ser mujer y ser maya ya no es una sombra del pasado, es valentía y sabiduría», sumándose a la voz de las abuelas, guardianas de la memoria.
Lesly Guadalupe Villagrán Leiva, de 19 años y postulada por la Agrupación Sociocultural Pop Wuj, reflexionó sobre la juventud indígena como motor del desarrollo cultural: “Este ceremonial impulsa el liderazgo de la mujer maya y teje nuestra memoria colectiva desde la fraternidad, la resistencia y el diálogo”.
Katerin Anahí Tepe Matul, estudiante de Arquitectura y postulada por la Asociación Sociocultural Utz K’aslemal, reafirmó su orgullo de representar a la mujer maya quiché, no solo por su identidad sino por su determinación como mujer quetzalteca. Finalizó su intervención dando las gracias en idioma quiché.
Cristel Anaí Coyoy Cité, candidata de la Asociación Cultural Maya Jade, expresó su compromiso como joven mujer indígena: “Llego en nombre de cada niña, mujer y abuela que ha mantenido vivo el fuego sagrado. Me comprometo con mi idioma, mi indumentaria y nuestras futuras generaciones”. Cerró con una reflexión profunda sobre el ceremonial como patrimonio cultural intangible que asegura el porvenir de la identidad maya.

La inscripción de estas cuatro jóvenes, en el marco de las actividades de la Feria Centroamericana de Independencia, Xelafer 2025, representa no solo la continuidad de una tradición, sino el testimonio vivo de la resistencia, el conocimiento y el poder espiritual.
PUEDE INTERESARLE
Sin oposición, concejo de Quetzaltenango aprueba presupuesto de Q5 millones para Xelafer 2025




